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En Argentina se perdieron 10 millones de hectáreas de cultivos. En Bolivia y
Paraguay han muerto unas 16 000 reses por la falta de agua y pastizales.
Esas son algunas de las pérdidas que ha provocado la sequía en Sudamérica, donde
el clima se ha trastornado. Bolivia, Venezuela, Paraguay, Perú, Colombia,
Ecuador, Argentina, Uruguay y Brasil están afectados por la sequía y
recientemente las inundaciones llegaron a ciertas zonas de los tres últimos
países.
Los gobiernos declararon en emergencia para afrontar los dos fenómenos
climáticos.
La sequía ha sido tan severa que redujo la producción agrícola y ganadera, por
la falta de agua y pastizales para las reses.
En Argentina, los incendios afectaron a 10 millones de hectáreas cultivables,
que equivalen a un tercio del área de siembra del país, indicó César Rebela,
director del Instituto de Clima y Agua del Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria.
“Normalmente, el fenómeno de El Niño afecta aumentando precipitaciones en
primavera y el otoño siguiente”; sin embargo, las lluvias no llegaron.
Además, el fuego destruyó unas 30 000 hectáreas de pastizales en la provincia
argentina de Córdoba (centro). Se considera el mayor desastre en 30 años, según
autoridades provinciales.
Los incendios también consumieron otras 40.000 hectáreas en los cerros de l a
provincia de Catamarca (noroeste del país), por la falta de lluvias en los
últimos seis meses.
Esta situación incidió en la reducción de la producción de trigo, soya y maíz.
Por ejemplo, se sembraron 18 millones de hectáreas de soya y no las 18,5
millones que se habían previsto. Habrá que esperar la cosecha para conocer la
cantidad que se recolectará frente al año pasado.
En trigo, la situación es alarmante, pues ha sido la peor siembra en los últimos
111 años y se vaticina la peor cosecha de los últimos 30 años, según el sitio
mercopress.info.
Se sembraron 3,5 millones de hectáreas, menor a los casi 6 millones de la
campaña anterior. Y se espera cosechar 7,5 millones de toneladas y no los 15,2
millones que hubo en 2008.
Esta reducción incidirá en el mercado mundial, con menos oferta y más precio
-posiblemente, porque es uno de los cuatro exportadores del mundo. Lo mismo pasa
con el maíz, pues se calcula recoger alrededor de 13 millones de toneladas
frente a las 20,4 millones de 2008.
Otra situación grave sucedió en Bolivia y Paraguay, donde murieron 16 000 reses
por falta de alimento. La sequía afecta a la zona del Chaco boliviano y
paraguayo. En el primer país murieron 11 000 animales (vacas, ovejas y llamas) y
se perdieron 20 000 hectáreas de cosechas en los departamentos de Santa Cruz,
Tarija y Chuquisaca.
Para evitar más muertes, el Gobierno entre más de 400 toneladas de balanceado y
100 000 fardos de heno de sorgo forrajero. Esta sequía es la peor de los últimos
10 años en Bolivia.
Además, 26 000 familias soportan los estragos, pues han perdido sus cultivos.
En Paraguay, la falta de agua ha puesto en riesgo a 100.000 personas que viven
en el Chaco central, entra Argentina y Bolivia. Allí también han muerto 5.000
reses por la escasez de pasto.
Eso ha incidido en la reducción de la producción de 200.000 litros diarios de
leche, del más de 1 millón de litros que se producen en ese país.
Venezuela soporta las mismas condiciones climáticas que sus vecinos. Según el
presidente de la Asociación de Productores Cerealeros y Ganaderos de Guárico,
Vicente Figuera, “la sequía ha afectado entre el 70 y 80% de las siembras de
maíz, arroz y sorgo”, pilar de la producción de cereales en ese país.
Eso significará más importaciones de productos alimenticios, pues Venezuela es
deficitaria en la producción de alimentos para la población.
En Brasil y Uruguay, las inundaciones afectan ahora a las poblaciones urbanas.
Pero un mes atrás la sequía apareció en la región occidental de la Amazonia de
Brasil. Ha afectado a 200 000 personas y la zona de Sao Gabriel da Cachoeira, en
la frontera con Colombia, quedó aislada porque el río Negro se tornó
innavegable, por la reducción del cauce de las aguas. |