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LOS MUNDOS
VISIBLES E INVISIBLES parte DOS
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En realidad el testimonio sincero y calificado de los observadores
ocultistas prueba que debe prestarse allí mucho más cuidado a la
observación que aquí.
Los
clarividentes deben ejercitarse antes de que su observación tenga un
valor real, y cuanto más proficientes se hacen tanto más modestos son al
manifestar lo que ven, tanto más deferentes para las versiones de los
otros, sabiendo cuanto hay que aprender y realizar y cuan poco puede
avanzar un solo investigador de todos los incidentes y detalles de las
cosas investigadas.
Esto
se aplica también a las diferentes versiones que se dan , lo que la
gente superficial cree es un argumento contra la existencia de los
mundos superiores. Dicen que si esos mundos existen, los investigadores
debieran dar idénticas descripciones de ellos. Si tomamos un ejemplo
sacado de la vida diaria, la falacia de tal argumentación se hace
evidente.
Supongamos que un gran periódico envía veinte reporteros a una ciudad
para que escriban sobre ella. Los reporteros son o deben ser
observadores sutiles y ejercitados. Su misión es verlo todo y deben ser
capaces de dar tan buenas descripciones de un asunto, como es justo y
dable esperar. Y, sin embargo, con toda seguridad, de los veinte
reporteros , ni dos darán una descripción idéntica o parecida sobre el
mismo asunto. Lo más probable es que todas sean diferentes. Aunque
algunas de ellas puedan contener hechos salientes en común, otras serán
únicas en cantidad y calidad.
¿Es
acaso un argumento contra la existencia de la ciudad el que esas
descripciones sean diferentes? Ciertamente que no. Y se comprende
fácilmente, porque cada uno ve la ciudad desde su punto de vista
particular, y esas diferencias y diversidades en las descripciones, en
vez de ser confusas y perjudiciales para el conjunto, puede afirmarse
sin temor, que la lectura de todas ellas facilitará una comprensión más
amplia y mejor de la ciudad que si se leyera una solamente y se
arrojaran las demás al canasto. Cada reportaje complementaría y
ampliaría los demás.
Esto
es aplicable a los que investigan y observan los mundos superiores. Cada
investigador tiene su manera peculiar para observar las cosas y
describirlas únicamente desde su punto de vista particular. El relato
que uno haga puede diferir del que hagan otros, pero todos serán
igualmente verídicos desde el punto de vista del observador individual.
A
veces se pregunta: ¿ para que investigar esos mundos? ¿ No sería mejor
estudiar uno solo a la vez y contentarnos por el momento con las
lecciones que podamos aprender en el Mundo Físico, y si existen
realmente esos mundos invisibles, esperar hasta que lleguemos a ellos
sin tomarnos desde ahora el trabajo de investigarlos?. ¿ Para que
molestarnos?
Si
supiéramos, sin duda alguna, que, en un día más o menos remoto, seremos
transportados a un país donde debemos vivir durante muchos años bajo
nuevas y extrañas condiciones, ¿ no sería razonable creer que si se nos
presenta una oportunidad de saber algo sobre aquel país, por adelantado,
la aprovecharíamos gustosamente? Ese conocimiento nos facilitaría el
poder acomodarnos a las nuevas condiciones de vida que encontraremos en
aquél.
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MAX
HEINDEL |