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LOS CUATRO REINOS 7° Parte

  A la luz de esta exposición sobre las relaciones entre el hígado y la vida del organismo, es de notar que en varias lenguas europeas :inglés, alemán y escandinavo, la misma palabra indica el citado órgano del cuerpo (The "liver", el hígado) y también "uno que vive".

  Cuando dirigimos nuestra atención a los cuatro Reinos en su relación con el Mundo del Pensamiento, encontramos que los minerales, las plantas y los animales carecen de un vehículo correlacionado a ese mundo. Sabemos, sin embargo, que algunos animales piensan; pero esos animales son los más domesticados, que han permanecido durante generaciones enteras en estrecho contacto con el hombre y han desarrollado así facultades no poseídas por los otros animales que no han tenido esa ventaja. Esta se basa sobre el mismo principio de que un alambre cargado de electricidad "induce" una corriente más débil en otro alambre próximo a él, o que un hombre de fuerte moralidad inducirá una tendencia en una naturaleza más débil, mientras que uno moralmente débil, será arrastrado por la influencia de vigorosos caracteres malignos, si se pone en contacto con ellos. Todo cuanto hacemos, decimos o somos, se refleja en torno nuestro. Esta es la razón de porqué piensan los animales domésticos. Son los más elevados de su clase, casi a punto de individualizarse, y las vibraciones mentales del hombre han "inducido" en ellos una actividad similar de orden inferior. Salvo esta excepción, el reino animal no ha adquirido aún la facultad de pensar. No están todavía individualizados. Esta es la gran y cardinal diferencia entre el hombre y los demás reinos. El hombre es un individuo. Los animales y vegetales se dividen en especies; no están individualizados en el mismo sentido en que lo está el hombre.

  Es cierto que dividimos la humanidad en razas, tribus y naciones: notamos la diferencia entre los caucásicos, los negros, los indios, etc.; pero no es ésa la cuestión. Si queremos estudiar las características del león o del elefante o de cualquier otra especie de animales inferiores, todo lo que nos es necesario es tomar un ejemplo o espécimen de ellos con ese propósito. Cuando aprendemos las características de un animal, conocemos también todas las características de la especie a la que pertenece. Todos los ejemplares de la misma tribu animal son iguales. Este es el punto. Un león o su padre, o su hijo, todos son iguales; no hay diferencia alguna en cuanto a cómo obrarán bajo las mismas condiciones. Todos tienen iguales semejanzas y desemejanzas; el uno es lo mismo que el otro.

  No sucede así, sin embargo, con los seres humanos. Si queremos conocer las características de los negros, no es suficiente con que examinemos un solo individuo. Sería necesario examinar a cada uno individualmente, y aun entonces no llegaríamos a conocimiento real alguno respecto a los negros "como un todo" simplemente porque lo que es una característica del individuo no puede aplicarse a la colectividad o a toda la raza.

  Si quisiéramos conocer el carácter de Abraham Lincoln, de nada nos serviría el estudiar a su padre, a su abuelo o a su hijo, porque diferirían por completo. Cada uno tiene sus propias peculiaridades, completamente distintas de las idiosincracias de Abraham Lincoln.

  Por otro lado, los minerales, vegetales y animales pueden describirse si dedicamos nuestra atención a describir cada especie, mientras que en la raza humana hay tantas especies como individuos. Cada persona, cada individuo, es una "especie", es una ley en si mismo, separada y aparte de cualquier otro individuo, tan diferente de sus conciudadanos como diferentes son dos especies del reno animal. Podremos escribir la biografía de un hombre, pero un animal no puede tenerla. Esto es debido a que en cada hombre existe un espíritu individual, interno, que dicta los pensamientos y acciones de cada ser humano individual mientras que sólo existe un "espíritu -grupo" común a todos los diferentes animales o plantas de la misma especie. El espíritu-grupo trabaja en todos ellos desde afuera. El tigre que se mueve en los matorrales de la jungla de la India y el tigre encerrado en la jaula de un parque son ambos expresiones del mismo espíritu-grupo. A ambos se influye de parecida manera desde el Mundo del Deseo, estando la distancia casi suprimida en los Mundos Internos.

29/12/2008 11:23 hs.

Del Libro Filosofía rosacruz de MAX HEINDEL

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