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A la
luz de esta exposición sobre las relaciones entre el hígado y la
vida del organismo, es de notar que en varias lenguas europeas
:inglés, alemán y escandinavo, la misma palabra indica el citado
órgano del cuerpo (The "liver", el hígado) y también "uno que vive".
Cuando dirigimos nuestra atención a los cuatro Reinos en su
relación con el Mundo del Pensamiento, encontramos que los
minerales, las plantas y los animales carecen de un vehículo
correlacionado a ese mundo. Sabemos, sin embargo, que algunos
animales piensan; pero esos animales son los más domesticados, que
han permanecido durante generaciones enteras en estrecho contacto
con el hombre y han desarrollado así facultades no poseídas por los
otros animales que no han tenido esa ventaja. Esta se basa sobre el
mismo principio de que un alambre cargado de electricidad "induce"
una corriente más débil en otro alambre próximo a él, o que un
hombre de fuerte moralidad inducirá una tendencia en una naturaleza
más débil, mientras que uno moralmente débil, será arrastrado por la
influencia de vigorosos caracteres malignos, si se pone en contacto
con ellos. Todo cuanto hacemos, decimos o somos, se refleja en torno
nuestro. Esta es la razón de porqué piensan los animales domésticos.
Son los más elevados de su clase, casi a punto de individualizarse,
y las vibraciones mentales del hombre han "inducido" en ellos una
actividad similar de orden inferior. Salvo esta excepción, el reino
animal no ha adquirido aún la facultad de pensar. No están todavía
individualizados. Esta es la gran y cardinal diferencia entre el
hombre y los demás reinos. El hombre es un individuo. Los animales y
vegetales se dividen en especies; no están individualizados en el
mismo sentido en que lo está el hombre.
Es
cierto que dividimos la humanidad en razas, tribus y naciones:
notamos la diferencia entre los caucásicos, los negros, los indios,
etc.; pero no es ésa la cuestión. Si queremos estudiar las
características del león o del elefante o de cualquier otra especie
de animales inferiores, todo lo que nos es necesario es tomar un
ejemplo o espécimen de ellos con ese propósito. Cuando aprendemos
las características de un animal, conocemos también todas las
características de la especie a la que pertenece. Todos los
ejemplares de la misma tribu animal son iguales. Este es el punto.
Un león o su padre, o su hijo, todos son iguales; no hay diferencia
alguna en cuanto a cómo obrarán bajo las mismas condiciones. Todos
tienen iguales semejanzas y desemejanzas; el uno es lo mismo que el
otro.
No
sucede así, sin embargo, con los seres humanos. Si queremos conocer
las características de los negros, no es suficiente con que
examinemos un solo individuo. Sería necesario examinar a cada uno
individualmente, y aun entonces no llegaríamos a conocimiento real
alguno respecto a los negros "como un todo" simplemente porque lo
que es una característica del individuo no puede aplicarse a la
colectividad o a toda la raza.
Si
quisiéramos conocer el carácter de Abraham Lincoln, de nada nos
serviría el estudiar a su padre, a su abuelo o a su hijo, porque
diferirían por completo. Cada uno tiene sus propias peculiaridades,
completamente distintas de las idiosincracias de Abraham Lincoln.
Por
otro lado, los minerales, vegetales y animales pueden describirse si
dedicamos nuestra atención a describir cada especie, mientras que en
la raza humana hay tantas especies como individuos. Cada persona,
cada individuo, es una "especie", es una ley en si mismo, separada y
aparte de cualquier otro individuo, tan diferente de sus
conciudadanos como diferentes son dos especies del reno animal.
Podremos escribir la biografía de un hombre, pero un animal no puede
tenerla. Esto es debido a que en cada hombre existe un espíritu
individual, interno, que dicta los pensamientos y acciones de cada
ser humano individual mientras que sólo existe un "espíritu -grupo"
común a todos los diferentes animales o plantas de la misma especie.
El espíritu-grupo trabaja en todos ellos desde afuera. El tigre que
se mueve en los matorrales de la jungla de la India y el tigre
encerrado en la jaula de un parque son ambos expresiones del mismo
espíritu-grupo. A ambos se influye de parecida manera desde el Mundo
del Deseo, estando la distancia casi suprimida en los Mundos
Internos. |