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El
poder de vibración rítmica es bien conocido de todos los que hayan
dedicado al asunto el más ligero estudio. Por ejemplo: se ordena a
los soldados que rompan el compás de marcha cuando cruzan un puente
porque de otra manera su paso rítmico podría destruir la
construcción más fuerte. Los relatos de la Biblia sobre el efecto
del sonido de las trompetas alrededor de los muros de la ciudad de
Jericó no es una cosa sin sentido para el ocultista. En algunos
casos han ocurrido cosas semejantes sin haber provocado esa sonrisa
mundial de supercelosa incredulidad. Hace años una banda de música
estaba practicando en un jardín cercano a los muros de un sólido y
antiguo castillo. Sucedió en cierto momento que la música dio un
sostenido y un tono muy penetrante. Cuando sonó esa nota, el muro
del castillo se derrumbó súbitamente. Los músicos habían tocado la
nota-clave del muro y la prolongaron suficientemente para hacerlo
caer.
Cuando se habla
de que este es el mundo del sonido no debe creerse por ello que no
hay color. Muchos saben que hay una relación muy íntima entre el
color y el sonido y que cuando se toca cierta nota aparece
simultáneamente el color correspondiente. Así es también en el mundo
celeste. El color y el sonido están presenten a la vez, pero el
sonido es el que origina el color. Por lo tanto se dice que este es
especialmente el mundo del sonido, y este sonido es el que construye
todas formas del Mundo Físico. El músico puede oír ciertos sonidos
en diferentes partes de la naturaleza, tales como el viento en el
bosque, el rumor del océano y el canto de las aguas. Estos sonidos
combinados forman un todo que es la nota tónica de la Tierra, su
"tono".
Así como se
forman figuras geométricas pasando un arco de violín sobre el borde
de un cristal plano cubierto de arena fina, así también, las formas
que vemos en torno nuestro son las figuras cristalizadas de los
sonidos de las fuerzas arquetípicas que obran en los arquetipos en
el Mundo Celeste.
El trabajo que
realiza el hombre en el Mundo Celeste es múltiple. No es una
existencia inactiva, soñadora o ilusoria la que lleva, sino que, por
el contrario, es de la más intensa e importante actividad
preparándose para la próxima vida, así como el sueño es una
preparación activa para el trabajo de día siguiente. Aquí se absorbe
la quintaesencia de los tres cuerpos en el triple espíritu. Tanto
como haya sido trabajado por el hombre durante su vida el cuerpo de
deseos, purificándolo de sus pasiones y emociones, será lo que
absorba el Espíritu Humano como beneficio, proporcionando así al
hombre una mente mejorada para el futuro.
Tanto como haya
sido trabajado el cuerpo vital por el Espíritu de Vida,
transformándolo y espiritualizándolo, salvándolo así del decaimiento
a que está sujeto el cuerpo vital, se amalgamará con el Espíritu de
Vida para asegurarle un cuerpo vital y un temperamento mejor en las
vidas subsiguientes.
Tanto el cuerpo
denso como el Espíritu Divino haya salvado por la rectitud en el
obrar, se reabsorberá en él y proporcionará un ambiente mejor y
mejores oportunidades en el futuro.
La
espiritualización del vehículo se realiza por medio del cultivo y
desarrollo de las facultades de observación, discernimiento,
devoción a los elevados ideales, concentración, perseverancia y
justo empleo de las fuerzas vitales. |