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ACTIVIDADES DE LA VIDA; MEMORIA Y CRECIMIENTO ANÍMICO
El
estudio que hemos hecho de los siete Mundos o estados de materia nos
ha mostrado que cada uno sirve para realizar un propósito definido
en la economía de la Naturaleza y que Dios, el Gran Espíritu, en
quien efectivamente y en "realidad vivimos, nos movemos y tenemos
nuestro ser", es el Poder que compenetra y sustenta todo el Universo
con Su Vida; pero en tanto que esa vida fluye y es inmanente en cada
uno de los seis Mundos inferiores y todo lo contenido en ellos, en
el séptimo, el más elevado, el Dios Trino solo ES.
El próximo reino
superior, el sexto, es el de los Espíritus Virginales. Esas chispas
de la "Llama" divina tienen aquí su ser, antes de que comiencen su
larga peregrinación a través de los cinco Mundos más densos con el
propósito de desarrollar las posibilidades latentes en poderes
dinámicos. Así como la semilla desarrolla sus secretas fuerzas
cuando es sembrada en la tierra, así esos espíritus puros se
convertirán , a su tiempo, cuando hayan pasado a través de la
materia (la escuela de la experiencia), en "Llamas" también, capaces
de crear universos de sí mismas.
Los cinco Mundos
constituyen el campo de la evolución humana, siendo los tres
inferiores o más densos la escena de la presente fase de desarrollo.
Consideraremos ahora al hombre en su relación con esos cinco mundos
por medio de sus apropiados vehículos, recordando las dos grandes
divisiones en las que se dividen dos de esos mundos, y que el hombre
tiene un vehículo por cada una de esas divisiones.
En estado de vigilia
esos vehículos están todos juntos. Se interpenetran unos a otros ,
así como se interpenetran la sangre, la linfa y los otros jugos del
cuerpo. En esta forma el Ego puede actuar en el Mundo Físico.
Nosotros mismos,
como Egos, funcionamos directamente en la sutil sustancia de la
Región del Pensamiento Abstracto, que hemos especializado dentro de
la periferia de nuestra aura individual. De allí obtenemos las
impresiones que nos produce el mundo externo sobre el cuerpo vital a
través de los sentidos, junto con los sentimientos y emociones
generados por ellas en el cuerpo de deseos y reflejadas en la mente.
De estas imágenes
mentales formamos nuestras conclusiones en la Región del Pensamiento
Abstracto, concernientes a los asuntos a que se refieren. Esas
conclusiones son ideas. Por el Poder de la voluntad proyectamos las
ideas a través de la mente, donde toma forma concreta como
pensamiento-forma o imagen mental tomada de la Región del
Pensamiento Concreto.
La mente es como los
lentes proyectores de un estereoscopio. Proyecta la imagen en una de
las tres direcciones, de acuerdo con la voluntad del pensador, la
que anima al pensamiento-forma. |