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Podemos,
pues, pasar tranquilos de la teoría materialista a la próxima
teoría, en el orden expuesto, por ser la primera completamente
inadecuada para resolver el misterio de la vida y de la muerte.
Una de
las más grandes objeciones que se le hacen a la doctrina teológica
ortodoxa, tal como se expone, es su completa y evidente injusticia.
De las miríadas de almas que han sido creadas y que han habitado
este globo desde su principio, aún suponiendo que ese principio no
sea anterior a seis mil años, el número que se salvaría es
insignificante: !¡ciento cuarenta y cuatro mil!"
(La
refutación ce la doctrina de la salvación de 144.000 almas no es
correcta, toda vez que como se indica en el Cap. XVIII de esta misma
obra, el Nro 144.000 (1 - 4- 4 - 4 - 000 = 9) es el número de la
humanidad, y significa que prácticamente se salvará ésta en su
totalidad. No obstante, creemos que fácilmente puede refutarse la
Teoría Teológica, por no ser razonables ni misericordiosas algunas
de sus afirmaciones) (N. del T.)
El resto
está destinado a ser torturado para siempre. El mal tiene siempre la
mejor parte. Y uno puede decir con Buda : "si Dios permite tales
miserias no puede ser bueno, y si El no tiene el poder de
impedirlas, no puede ser Dios".
No hay
nada en la Naturaleza análogo a tal método de creación con objeto de
que pueda destruirse a continuación. Se dice que Dios desea que
TODOS se salven y que no le agrada la destrucción de ninguno,
habiendo dado por su salvación a "Su único Hijo", y, sin embargo,
ese "glorioso plan de salvación" falla por su base.
Si un
vapor trasatlántico, llevando a bordo dos mil pasajeros, enviara un
cablegrama diciendo que se está hundiendo en un banco de arena, ¿ se
consideraría un "plan" glorioso de salvación el que se enviara en su
socorro un pequeño bote automóvil capaz de salvar únicamente a dos o
tres personas? Ciertamente que no. Sería más bien denunciado como un
"plan de destrucción" el no enviar los socorros necesarios para
salvar por lo menos a la mayoría de los pasajeros en peligro.
Pero
el plan de salvación de los teólogos es mucho pero que eso, porque
dos o tres sobre dos mil es una proporción intensamente mayor que el
plan teológico de salvar únicamente 144.000 entre todas las miríadas
de almas creadas. Podemos , pues, desechar también esa teoría como
falsa, porque es irrazonable. Si Dios es omnisciente tendría un plan
mejor y más eficaz. El teólogo dice que Dios es omnisciente y que la
teoría expuesta es cierta. Pero las enseñanzas de la Biblia son muy
diferentes, como veremos más tarde.
Consideraremos ahora la teoría del Renacimiento, que postula la
doctrina de un lento desarrollo, efectuado persistentemente por
medio de repetidas encarnaciones en formas de creciente eficiencia,
por cuyo intermedio llegará un tiempo en el que todos alcanzarán la
cumbre del esplendor espiritual, inconcebible para nosotros al
presente. No hay nada irrazonable ni difícil de aceptar en tal
teoría. Conforme miramos en torno nuestro, observamos esa lucha de
la naturaleza por alcanzar la perfección, lenta pero
persistentemente. No encontramos ningún proceso de creación súbita o
destrucción, tal como postula el teólogo, y en cambio encontramos
por doquier a la "Evolución".
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