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Cuando
la oleada de vida ha dejado el globo B, en el Período de Saturno,
por última vez, también empieza a disgregarse, y sus fuerzas,
similarmente al átomo-simiente de los vehículos humanos, se emplean
como núcleo para el globo B en el Período Solar, estando situado
entonces ese globo en la Región del Pensamiento Abstracto.
De parecida manera, las fuerzas del globo C son
transferidas a la Región del Pensamiento Concreto que absorben de
esa Región la sustancia necesaria para la construcción del nuevo
globo C en el venidero Período Solar. El globo D es transmutado y
colocado análogamente en el Mundo del Deseo. Los globos E, F y G, en
el orden que se indican, son transferidos en forma semejante. El
resultado de todo esto es que, como se ve en el diagrama 8, en el
Período Solar todos los globos están situados un grado más abajo, en
materia densa, que en el Período de Saturno, de manera que la oleada
de vida, después de surgir de la Noche Cósmica de Reposo .entre la
última actividad del Globo G del Período de Saturno y la primera
actividad del globo A del Período Solar se encuentra con un nuevo
alrededor ambiente, lo que le da facilidades para nuevas
experiencias.
La oleada de vida circula ahora siete veces en
torno de los siete globos durante el Período Solar, bajando y
subiendo siete veces a través de los cuatro mundos o regiones en los
que están situados esos globos. Y se efectúan siete Revoluciones en
el Período Solar, lo mismo que en el de Saturno.
Cuando la oleada de vida abandona el globo A en el
Período Solar, por última vez, ese globo comienza a disgregarse. Sus
fuerzas son transferidas a la Región del Pensamiento Abstracto, más
densa, donde forman un planeta que será utilizado en el Período
Lunar. De la misma manera, las fuerzas de los demás globos son
transferidas y sirven de núcleos para los globos del Período Lunar,
tal como lo muestra el diagrama 8, siendo el proceso el mismo
exactamente que cuando los globos pasaron de sus sitios del Período
de Saturno a las posiciones ocupadas durante el Período Solar. De
esta manera los globos del Período Lunar se encuentran un grado más
abajo en la materia que en el Período Solar, estando situado el
globo más inferior (el D) en la Región Etérica del Mundo Físico.
Después del intervalo de Noche Cósmica entre el Período Solar y
Período Lunar, la oleada de vida comienza su curso en el globo A de
la última, completando a su debido tiempo sus siete revoluciones,
como anteriormente. Entonces hay otra Noche Cósmica, durante la cual
quedan los globos transferidos un grado más abajo, y entonces el
globo más denso está situado en la Región Química del Mundo Físico,
como lo muestra el citado diagrama 8.
Este es el Período Terrestre y el globo inferior y
más denso (el D) es nuestra Tierra actual.
La oleada de vida parte también del globo A,
después de la Noche Cósmica que sucedió al Período Lunar. En el
actual Período Terrestre ha circulado ya tres veces en torno de los
siete globos y está actualmente en el globo D, en su cuarta
revolución.
Aquí en la Tierra, en la actual cuarta revolución, se
alcanzó la mayor densidad de materia, el nadir de la materialidad,
hace unos cuantos millones de años. Desde entonces la tendencia es
hacia la sutilización. Durante las tres revoluciones y media que
faltan para completar este período, la condición de la Tierra se irá
haciendo cada vez más etérea, y en el próximo -- el Período de
Júpiter -- el globo D volverá a encontrarse situado en la Región
Etérica, como estaba en el Período Lunar, elevándose los demás
globos, también, correspondientemente.
En el Período de Venus se situarán en los mismos
Mundos que cuando se estaba en el Período Solar. Los globos del
Período de Vulcano tendrán la misma densidad y estarán situados en
los mismos Mundos en que estaban los globos del Período de Saturno.
Cuando la oleada de vida haya completado su trabajo
en el Período Terrestre, y cuando haya pasado la Noche Cósmica que
le seguirá, aquella dará sus siete Revoluciones en torno de los
globos del Período de Júpiter. A continuación seguirá la
correspondiente Noche Cósmica con sus actividades subjetivas;
después de ellas las siete revoluciones del Período de Venus;
después de otro descanso, el que será sucedido por el último de los
Períodos de nuestro esquema actual de evolución: el Período de
Vulcano. La oleada de vida también hará sus siete revoluciones en
ese período, y al fin de la última Revolución todos los globos se
disolverán y la oleada de vida será reabsorbida por Dios durante un
período de tiempo igual en duración al empleado por todos los siete
Períodos de actividad. Dios Mismo se sumerge entonces en el Absoluto
durante la Noche Universal de asimilación y preparación para otro
Gran Día.
Otras evoluciones más grandes seguirán entonces,
pero sólo podemos hablar de los siete Períodos ya descriptos.
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