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No
estará de más aquí una recomendación respecto a los diagramas
empleados con el propósito de ilustración. El estudiante debe
recordar que todo lo que se refiere a otra dimensión no puede ser
nunca exacto. El dibujo de una casa significaría poco o nada para
nosotros si nunca hubiéramos visto una casa. En este caso no
veríamos en el dibujo nada más que líneas y manchas. No nos
sugeriría significado alguno. Y los diagramas empleados para
ilustrar las cosas suprafísicas son representaciones mucho menos
verdaderas que en el caso del dibujo citado, por la sencilla razón
de que en el caso del dibujo la casa de tres dimensiones ha sido
reducida solo a dos, mientras que en el caso de los diagramas sobre
períodos, mundos y globos, las realidades poseen de cuatro a siete
dimensiones, y los diagramas de dos dimensiones, por medio de los
cuales se ha intentado representar a aquellos, están mucho más lejos
de la realidad que lo citado en primer término. Debemos mantener
siempre en la mente la verdad de que esos mundos se interpenetran ,
y que en la forma en que aparecen en los diagramas, es algo parecido
a haber sacado todas las ruedas de un reloj, colocándolas una al
lado de las otras con el fin de mostrar su modo de indicar la hora.
Si estos diagramas han de ser de alguna utilidad para el estudiante,
es necesario que los conciba espiritualmente. En caso contrario,
sólo servirán para confundir más bien que para iluminar. |