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El
período de Saturno es el primero de los siete períodos, y en este
primer estado los espíritus virginales dieron su primer paso hacia
la evolución de la conciencia y de la forma. Refiriéndonos al
diagrama 7, se verá que este impulso evolutivo da siete vueltas
alrededor de los siete globos, A, B, C, D, E, F y G, mostrando la
espiral la dirección.
Primeramente, una parte de la evolución se realiza
en el globo A, situado en el Mundo del Espíritu Divino, el más sutil
de los cinco Mundos que forman el campo de la evolución. Entonces,
muy gradualmente, la vida evolucionante se va transfiriendo al globo
B, que está situado en el Mundo del Espíritu de Vida, un tanto más
denso. Aquí se realiza un nuevo grado de evolución. A su debido
tiempo la vida evolucionante está pronta para entrar en el Globo C,
que está situado y compuesto de la aún más densa sustancia de la
Región del Pensamiento Abstracto. Después de aprender las lecciones
correspondientes a este estado de existencia, la oleada de vida
sigue hasta el globo D, que está situado y formado por la sustancia
de la Región del Pensamiento Concreto. Este es el grado más denso de
materia alcanzado por la oleada de vida durante el período de
Saturno.
De este punto la oleada de vida es llevada hacia
arriba al globo E, que está situado en la Región del Pensamiento
Abstracto, como lo está también el globo C. Este es el estado
involucionario, y la sustancia de los mundos se hace cada vez más
densa durante todo el tiempo. La tendencia en todo es la de hacerse
más y más denso y más sólido conforme va pasando el tiempo; y
además, como el sendero evolutivo es en espiral, es claro que aunque
se pase por los mismos puntos, las condiciones no son nunca las
mismas, sino que están en un plano superior y más avanzado.
Cuando se ha completado el trabajo en el globo E,
se efectúa el siguiente grado en el globo F, que está situado en el
Mundo del Espíritu de Vida, lo mismo que el globo B; de allí se
asciende hasta el globo G. Cuando se ha efectuado este trabajo, la
oleada de vida ha dado una vuelta en torno de los siete globos; una
vez hacia abajo y vuelto hacia arriba a través de los cuatro mundos,
respectivamente. Esta jornada de la oleada de vida se denomina
una Revolución, y siete Revoluciones forman un
período. Durante un Período, la oleada de vida da siete vueltas a
través de los cuatro mundos.
Cuando la oleada de vida ha hecho por completo sus
siete vueltas en torno de los siete globos, o sean siete
Revoluciones, termina el primer Día de Creación y a continuación
sigue una Noche Cósmica de reposo y asimilación, después de la cual
alborea el Período Solar.
Similarmente a la noche de sueño entre dos días de
la vida humana y el intervalo de reposo entre dos vidas terrestres,
esta Noche Cósmica de reposo, después del período de Saturno, no es
un intervalo de reposo pasivo, sino el tiempo de preparación para la
actividad que debe desarrollarse en el próximo Período Solar, en el
que el hombre naciente debe sumergirse más profundamente en la
materia. Por lo tanto, se hacen necesarios nuevos globos, cuyas
posiciones en los siete mundos sean diferentes de las ocupadas por
los mundos del Período de Saturno. El proveer esos globos nuevos y
las demás actividades subjetivas ocupan a los espíritus
evolucionantes durante el intervalo entre Períodos: la Noche
Cósmica. La forma en que se procede es la siguiente:
Cuando la oleada de vida ha dejado el globo A en el
Período de Saturno, por última vez, ese globo comienza a
desintegrarse lentamente. Las fuerzas que lo formaron son
transferidas entonces del Mundo del Espíritu Divino (en el que se
encuentra el globo A durante el Período de Saturno) al Mundo del
Espíritu de Vida ( en el que se encuentra el globo A en el Período
Solar). |