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MAX HEINDEL

 

ROSACRUZ

 
 

El periodo lunar 2ª parte

  

  Como con los Señores de la Sabiduría sucedió también con los Señores de la Individualidad; si bien muy superiores al hombre, aquellos trabajaron en y sobre éste para completar su propia evolución (la de ellos). Y si bien eran capaces de obrar sobre el vehículo inferior, no tenían poder alguno sobre el superior. No podían proporcionar el impulso espiritual necesario para el despertar del tercer aspecto del triple espíritu humano. Por lo tanto, otra clase de Seres que estaban mucho más allá de la necesidad de manifestarse en una evolución como la que estaba desarrollándose (y que también obraron voluntaria y libremente, como los Señores de la Llama y los Querubines), vinieron durante la quinta revolución del Período Lunar para ayudar al hombre. A esos seres se les llama "Serafines". Ellos fueron los que despertaron el germen del tercer aspecto del espíritu: El espíritu humano.

  En la sexta revolución del Período Lunar reaparecieron los Querubines y cooperaron con los Señores de la Individualidad, para eslabonar el recién adquirido germen del espíritu humano, con el espíritu de vida.

  En la séptima revolución del Período Lunar, los Señores de la Llama vinieron nuevamente para ayudar al hombre, cooperando con los Señores de la Individualidad para eslabonar el Espíritu Humano con el Espíritu Divino. En esta forma, el Ego separado -el triple espíritu- vino a la existencia.

  Antes del principio del Período de Saturno, los espíritus virginales, que son actualmente hombres, estaban en el Mundo de los Espíritus Virginales, y eran "Omniconscientes" como Dios, en Quien (no de quien) se diferenciaron. Pero no estaban conscientes de sí mismos sin embargo. La realización de esa facultad es parte del objeto de la evolución que sumerge a los espíritus virginales en un océano de materia gradual y creciente densidad, lo que momentáneamente los priva de la omniconsciencia.

  De esta manera, en el Período de Saturno, los espíritus virginales fueron sumergidos en el Mundo del Espíritu Divino y encerrados en la sutilísima película de esa sustancia, la que penetraron parcialmente por medio de la ayuda que prestaron los Señores de la Llama.

  En el Período Solar, los espíritus virginales fueron sumergidos en el más denso Mundo del Espíritu de Vida, y quedaron más cegados aún para la omniconsciencia, por el segundo velo con que quedaron envueltos por la sustancia del Mundo del Espíritu de Vida. Sin embargo, con la ayuda dada por los Querubines consiguieron penetrar parcialmente ese segundo velo también. El sentimiento de Unidad con todo no se había perdido todavía allí, porque el Mundo del Espíritu de Vida es un mundo universal que interpenetra y es común a todos los planetas de un Sistema Solar.

  En el Período Lunar, sin embargo, los espíritus virginales dieron un paso más hacia la materia aún más densa de la Región del Pensamiento Abstracto, y aquí se les agregó el más opaco de sus velos, el espíritu humano. Desde entonces, los espíritus virginales perdieron su omniconsciencia. Ya no pudieron penetrar sus velos, ni mirar hacia afuera o percibir otros; así que se vieron forzados a dirigir su conciencia hacia adentro, y allí encontraron a su yo como Ego, separado y aparte de todos los demás.

  En esa forma los espíritus virginales se encontraron encerrados dentro de un triple velo, siendo el velo externo del espíritu humano, el que efectivamente cierra la conciencia al sentimiento de la Unidad de la Vida y se convierte en un Ego, manteniendo la ilusión de la separatividad obtenida durante la involución. La evolución irá disolviendo gradualmente la ilusión, devolviéndoles la omniconsciencia, y la conciencia de sí mismos será añadida.

  Vemos, pues, que al terminar el Período Lunar el hombre poseía un cuerpo triple, en varios grados de desenvolvimiento, y también el germen de un triple espíritu. Tenía los cuerpos denso, vital y de deseos, y los espíritus divino, de vida y humano. Todo lo que le faltaba era el eslabón que los uniera.

  Del libro Concepto rosacruz del comos por Max Heindel

20/09/2010 11:23 hs.

 
   
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