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 ENSEÑANZAS

 

 

El cuerpo 10° Parte

 El arte de observar es el mismo estés observando algo externo o algo de tu propia biología, eso también está fuera de ti.

Ya sé que es difícil, porque estás más identificada con ello; está muy cerca. Pero el problema no es la observación, el problema es la identificación. Hay que romper esa identificación.

Cuando sientas que llega la menstruación, trata de observar, trata de ver lo que trae consigo, ira, depresión, odio, una tendencia a pelear, un deseo de dar un berrinche. Simplemente observa, y no sólo observes, di también al hombre que amas: «Me llega esto den­tro de mí. Intentaré lo mejor que pueda ser consciente, pero si me identifico, tú no necesitas involucrarte, puedes simplemente ob­servar. No tienes nada que ver con ello.»

Y el hombre puede saber que una mujer durante la menstrua­ción está en dificultades. Ella necesita tu compasión.

Y la mujer debería hacer lo mismo, porque puede que no lo se­pas, pero también el hombre tiene su período cada mes. Como no tiene una expresión física, durante siglos nadie se ha dado cuenta de que el hombre también pasa por el mismo ciclo. Tiene que ha­cerlo, porque él y ella son parte de una única totalidad. Un hombre también entra, durante cuatro o cinco días cada mes, en un aguje­ro oscuro. por lo menos puedes echarle toda la culpa a tu mens­truación. Él ni siquiera puede hacer eso, porque su menstruación es sólo emocional. Él pasa por las mismas emociones que tú. Y como no venían acompañados de una expresión física, nadie pensó en ello. Pero ahora es un hecho establecido que cada mes él pasa por la misma situación que tú. Así que él no es superior en ese sen­tido, y tú no tienes peor suerte que él.

Surge la dificultad de que cuando amas a un hombre y vives con él el tiempo suficiente, poco a poco vuestros ritmos corporales se van armonizando. De forma que cuando tú tienes tu menstrua­ción, él también tiene la suya. Eso crea el verdadero problema, los dos estáis en un agujero oscuro, los dos estáis deprimidos, los dos estáis tristes, los dos estáis desesperados. Y os echáis la culpa el uno al otro.

Así que el hombre tiene que descubrir cuándo tiene su perío­do. Y la manera de descubrirlo es escribir todos los días en un dia­rio cómo va. Y descubrirás un bloque de cinco días en los que es­tás constantemente deprimido, de mal humor, con ganas de pelea. Observando durante dos o tres meses -apuntándolo en tu diario-, llegarás a una conclusión absoluta: estos son los cinco días. Ad­vierte a tu mujer: «Estos son mis cinco días.»

Si no son los mismos que los de tu mujer, está bien, tienes suerte, porque el problema será sólo la mitad. Así, el hombre pue­de observar cuando la mujer dé berrinches y haga todo tipo de es­tupideces. Él no necesita participar, no necesita responder, no ne­cesita reaccionar. Debería tomárselo con calma y dejar que la mujer vea que se lo está tomando con calma, lo que para ella sig­nificará: «Debería ser consciente.»

Pero si estos períodos coinciden, entonces es una verdadera ca­lamidad. Pero también entonces podéis ser conscientes los dos. Tú puedes ver que también él está padeciendo su período menstrual, y no está bien tirarle más cosas al pobre hombre, y él puede com­prender que tú estás sufriendo y «Es mejor que me guarde mis his­torias para mí».

Simplemente observa.

Pronto existirá la posibilidad... En realidad eran las religiones del mundo las que han estado impidiéndolo; el período menstrual puede desaparecer, y el de la mujer más fácilmente que el del hom­bre. Si estás tomando la pildora, puede que desaparezca. Para mu­chas mujeres la pildora es algo perfecto, el período desaparece. Así que no hay nada de malo en ello; toma la pildora. Y hace sólo unos días oí que también han descubierto una pildora para el hombre, así que también él puede tomar su pildora.

Fuente : Osho El libro de la mujer

30/08/2010    07:09
   
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