|
Pero el rabino Bunam dice,
«...Hay algo que no podrás encontrar en ninguna parte en
el mundo,
ni incluso en la casa del
zadik,...»
El está diciendo que hay algo que no podrás encontrar en parte alguna,
ni siquiera ante la presencia de un Maestro. Pero no te desesperes,
«...hay, sin embargo, un lugar donde si podrás
encontrarlo».
Ese lugar eres tú y el momento es el ahora. De hecho, el esfuerzo del
zadik, del Maestro, no es otro que lanzarte a tu «estar presente»,
hacerte asequible a Dios, o, hacer a Dios asequible a ti.
Este ,«estar presente» no puede ser enseñado, pero si puede ser
captado, de aquí el valor del satsang, de estar en presencia de
un zadik, de un Maestro, de un gurú. Simplemente estar ahí sin
hacer nada... En realidad, un Maestro no hace nada. Simplemente está
ahí. Un Maestro es una oración, una constante acción de gracias. Con
cada aliento él está dando las gracias a Dios, no verbalmente. Su misma
respiración es una acción de gracias, con cada latido de su corazón él
dice: gracias. Este agradecimiento no' es verbal, es existencial. Su ser
es oración. Estar en presencia de un hombre así puede ayudarte a probar
algo del sabor. de la oración. Ese sabor propiciará el comienzo de un
nuevo camino en tu vida: el camino hacia adentro.
Has estado buscando durante siglos, durante miles de años y todavía no
lo has encontrado. Ahora, deja que el buscador se convierta en lo
buscado. Has estado viajando en el exterior durante tanto tiempo, que
ahora estás muy cansado, exhausto.
Jesús dice, «Esos que están cansados, esos cuya carga es pesada,
deberían acudir a mí. Yo les daría descanso». ¿Qué quiere decir con
esto? Simplemente quiere decir, «Ven a mí. Yo estoy descansando.
Pruébalo». Y ese mismo sabor provocará la marea y empezarás a dirigirte
hacia adentro.
Estás aquí conmigo. Prueba algo de mi ser. No escuches simplemente mis
palabras, escúchame a mí. Pruébame. Y entonces, de repente, estarás,
aquí y ahora y te estarás dirigiendo hacia adentro y no preguntarás nada
y no desearás nada y no tendrás movimiento alguno en pos del futuro y no
te sentirás apegado al pasado.
Y
entones, ese instante es la Liberación, ese momento es la Iluminación.
|