El amor se halla en el interior del hombre. No es
necesario importarlo desde el exterior. No es una mercancía que
debamos adquirir en algún mercado. Está allí, como la fragancia
de la vida. Está en el interior de todo el mundo. La búsqueda
del amor, la aspiración de alcanzarlo, no es una acción positiva
o un acto abierto de acudir a un lugar determinado y extraerlo
OSHO