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La hepatitis se refiere a
cualquier inflamación del hígado. Sin embargo, cuando se habla
de esta dolencia se hace referencia usualmente a la hepatitis
infecciosa (llamada también tipo A) la cual es producida por un
virus y es transmitida por contacto directo de persona a persona
o por el consumo de agua o alimentos contaminados con heces
fecales.
Es importante saber que la hepatitis, igualmente, puede
trasmitirse (especialmente el tipo B y C) por transfusiones de
sangre, por practicar sexo no seguro, por compartir agujas
intravenosas, navajas y hasta en los equipos que hacen
perforaciones en las orejas, tatuajes, etc.
Existe, además, la hepatitis crónica o tóxica que puede ocurrir
por una incompleta recuperación de la hepatitis viral, por el
alcoholismo, por sustancias químicas (como disolventes
industriales), por una reacción al consumo de determinados
medicamentos, por parásitos (protozoarios) o por un trastorno
del sistema de defensa del organismo.
En términos generales los síntomas de la hepatitis son:
Tonalidad amarillenta de la piel y en el blanco del ojo
(ictericia)
Dolor al tacto en la parte superior derecha del abdomen
Fiebre
Náuseas y vómitos
Jaquecas
Falta de apetito
Dolores musculares
Usualmente la ictericia es el primer síntoma que aparece unos
días antes que se presente la enfermedad.
En los casos sin complicaciones, la infección pasa pronto aunque
la convalecencia suele ser larga.
A continuación remedios caseros y naturales que ayudan a la
pronta recuperación de hígado.
Remedios populares
Remedio para la hepatitis #1: Lavar un tomate grande, picar en
pedazos y extraer sus semillas. Después, combinar con el jugo de
un limón en una batidora. Luego, añadir 6 cucharadas de aceite
de germen de trigo. Batir por unos segundos. Tomar un vaso 1
hora después de cada comida.
Remedio para la hepatitis #2: Consumir diariamente 2 cucharadas
de gránulos de lecitina,ya que contiene colina la cual ayuda a
la recuperación del hígado.
Remedio para la hepatitis #3: Lavar, pelar y cortar en trozos
dos zanahorias grandes ycolocar en una batidora junto a un vaso
de agua. Batir por unos instantes. Agregar una cucharada de zumo
de limón. Tomar diariamente un vaso de este jugo. (Este remedio
no debe ser tomado por diabéticos).
Remedio para la hepatitis #4: Aplicar compresas tibias de aceite
de castor sobre el áreadel hígado y cambiar una vez se enfríen.
Remedio para la hepatitis #5: Agregar dos cucharadas de levadura
de cerveza a una taza deleche descremada. Tomar esta preparación
una vez al día.
Remedio para la hepatitis #6: Verter 1 cucharadita de alhelí por
cada taza de agua hirviendo. Dejar en remojo durante 5 minutos y
colar. Tomar 3 tazas al día.
Remedio para la hepatitis #7: Lavar una manzana y una remolacha.
Pelar, picar y poner en el procesador de alimentos. Agregar un
vaso de agua y extraer los jugos de los ingredientes. Tomar un
vaso de este zumo diariamente.
Remedio para la hepatitis #8: Presionar hacia adentro y hacia
arriba del hueso de cada ceja. (remedio de acupresión)
Remedio para la hepatitis #9: Colocar 1 onza de agrimonia para 1
pinta de agua hirviendo. Dejar en remojo 5 minutos, colar y
tomar 1 taza dos veces al día.
Remedio para la hepatitis #10: Mezclar 2 cucharaditas de vinagre
de sidra de manzana y 2 demiel en un vaso de agua. Tomar tres
veces al día esta preparación.
Remedio para la hepatitis #11: Verter 2 cucharadas de raíz de
orozuz en una taza de aguaque se encuentre hirviendo. Tapar por
5 minutos. Colar y tomar una taza diariamente.
Recomendaciones
Algunas recomendaciones para lograr una pronta recuperación de
una persona afectada con cualquier tipo de hepatitis.
Tomar agua, leche descremada y jugos naturales en lugar de café,
alcohol y las bebidas gaseosas.
Utilizar aceites vegetales de extracción en frío para el aliño
de ensaladas y para cocinar.
Comer comidas pequeñas y frecuentes para aligerar la carga del
hígado.
Evitar tabaco y otras sustancias tóxicas.
Evitar los alimentos procesados que contienen aditivos químicos.
Evitar el consumo de carnes y los productos lácteos enteros, ya
que hacen que el hígado tenga que trabajar más aún, no sólo para
producir bilis que ayuden a la digestión de las grasas, sino
porque también las grasas animales contienen contaminantes
concentrados.
Recibir atención médica de inmediato si se observa deterioro
físico del enfermo.
Algunas recomendaciones para prevenir la hepatitis A.
Manipular con sumo cuidado para impedir la propagación de virus
de la hepatitis (especialmente tipo A) la ropa de cama, los
artículos de uso personal, los utensilios para comer o beber y
las heces fecales de la persona enferma.
Lavar rigurosamente todos los alimentos que se ingieran crudos.
Cocinar el tiempo suficiente los alimentos que requieran de
cocción para destruir los virus que pueden haber estado alojados
en éstos.
Lavar las manos antes de ingerir cualquier alimento (incluso, si
se consume en casa o fuera de ella).
Evitar tomar agua corriente especialmente en aquellos lugares
donde existen evidencias de contaminación. Por ello, se debe
preferir el consumo de agua mineral embotellada.
Algunas recomendaciones para prevenir la hepatitis B y C.
Evitar las relaciones íntimas sin la debida protección (o besos
profundos) ya que la sangre y la saliva son una forma de
contagio.
Procurar un donante confiable para almacenar la sangre con
anticipación si se efectuará algún tipo de intervención
quirúrgica. |